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Vida Plena PNL

Anclas

abril 22, 2020

Anclas

Los estados emocionales tienen una influencia poderosa y penetrante en el pensamiento y el comportamiento. Después de inducir y calibrar estos estados, ¿cómo podemos utilizarlos para tener más recursos en el presente? Requerimos algún medio para hacerlos accesibles en todo momento y estabilizarlos en el aquí y ahora.

Imagínese el impacto que tendrá en su vida si puede usted ponerse, a voluntad, en los estados de máximo provecho. Los mejores políticos, deportistas, artistas y ejecutivos deben ser capaces de dar el máximo en todo momento. El actor debe ser capaz de comprometerse con el papel en cuanto sube el telón, no una hora antes ni media después. Esta es la línea básica del profesionalismo.

Es tan importante como ser capaz de desconectar. El actor debe ser capaz de dejar el papel cuando baja el telón. Muchos hombres de negocios están extremadamente motivados, alcanzan grandes cosas, pero se queman y son infelices, pierden a su familia o, en casos extremos, sufren infartos.

Controlar nuestros estados requiere equilibrio y cordura. Todos tenemos una historia rica en distintos estados emocionales.

Para reexperimentarla, requerimos un “pistoletazo”, una asociación en el presente para inducir la experiencia original. La mente enlaza experiencias de forma natural, es la forma en que damos significado a las cosas que hacemos. A veces estas asociaciones son muy agradables; por ejemplo, una pieza musical que nos trae un recuerdo agradable. Cada vez que escucha una melodía en particular, evoca uno de esos recuerdos; y cada vez que lo hace, fortalece la asociación.

Un estímulo que está asociado a y trae un estado psicológico se llama, en PNL, “Ancla“. Otros ejemplos de anclas positivas que se suceden de forma natural son: fotografías favoritas, olores evocadores, una expresión especial de alguien querido o un tono de voz.

Las anclas, normalmente, son externas. Un despertador suena y es hora de levantarse; el timbre de la escuela señala el fin del recreo. Estas son anclas acústicas. Una luz roja significa alto; un movimiento de cabeza significa sí. Estas son anclas visuales. Y el olor de asfalto recién puesto le lleva al momento mágico en que lo olió por vez primera en su infancia. Estas son anclas kinestésicas. Los publicistas intentan que la marca del producto sea un ancla para un artículo en particular.

Un ancla es cualquier cosa que da acceso a un estado emocional, y son tan obvias y están tan extendidas que apenas las reconocemos. ¿Cómo se crean las anclas? De dos maneras. Una, por repetición; si usted ve imágenes repetidas donde el rojo se asocia con el peligro, acabará enlazándolos. Es éste un aprendizaje sencillo: el rojo significa peligro. Otra, y mucho más importante, es que las anclas pueden establecerse en una sola ocasión si la emoción es fuerte y la cronología correcta. La repetición sólo es requerida si no interviene el plano emocional.

Piense en cuando usted estaba en la escuela (es ésta una poderosa ancla en sí misma), y verá que lo que era interesante y atractivo era fácil de aprender, mientras que las cosas en las que no encontraba interés requería mucha repetición.

Cuanto menos comprometido emocionalmente esté, más repeticiones se requieren para aprender la asociación.

Muchas asociaciones son muy útiles. Forman hábitos y no podemos funcionar sin ellos. Si usted conduce, usted ya tiene una asociación entre la luz verde que cambia a roja y el movimiento del pie de cierta manera en los pedales. No es ésta una operación sobre la que quiera pensar de forma consciente cada vez que sucede, y si usted no hace la asociación, es posible que no sobreviva mucho tiempo en la carretera.

Otras asociaciones, aunque útiles, pueden ser menos agradables. La vista de un coche de la policía de tráfico por el retrovisor nos hace dudar instantáneamente del estado de las luces del coche y a qué velocidad íbamos circulando.

Otras asociaciones no son útiles. Mucha gente asocia hablar en público con ansiedad y ataques de pánico; pensar en exámenes hace que mucha gente se ponga nerviosa e insegura.

Las palabras pueden actuar como anclas: la palabra «examen» es un ancla para la mayoría de estudiantes que les hace sentir ansiedad y no ser capaces dé dar lo mejor.

En casos extremos, un estímulo exterior puede traer un estado negativo muy poderoso. Es el reino de las fobias; por ejemplo, la gente que padece claustrofobia ha aprendido una asociación poderosísima entre estar confinado en un espacio y sentir pánico, y siempre realizan esta asociación.

La vida de muchas personas está innecesariamente limitada por miedos de su pasado que todavía no han sido reevaluados. Nuestras mentes no pueden parar de hacer asociaciones. ¿Son las que usted ha hecho y sigue haciendo agradables, útiles y fortalecedoras?

Podemos elegir las asociaciones que queremos hacer. Puede usted escoger cualquier experiencia de su vida que encuentre muy difícil o desafiante, y decidir con anterioridad en qué estado psicológico quisiera usted estar para enfrentarse con ella.

Para cualquier situación con la que no se sienta especialmente feliz, puede usted crear una nueva asociación y, por tanto, una nueva respuesta usando las anclas.

Esto se consigue en dos fases. Primero, escoja el estado emocional que usted desea, y luego asócielo con un estímulo o ancla para poder traerlo a la mente cuando quiera. Los deportistas emplean amuletos para dominar sus habilidades y energía. También verá, a menudo, deportistas que realizan pequeños movimientos rituales con el mismo propósito.

Emplear su estado de plenitud de recursos mediante anclas es una de las formas más efectivas de cambiar su comportamiento y el de otras personas. Si usted se enfrenta a una situación en un estado con más recursos que antes, su comportamiento está listo para cambiar a mejor. Los estados de plenitud de recursos son la clave para conseguir la mejor actuación.

Cuando usted cambia lo que hace, el comportamiento de los demás también cambiará. Toda la experiencia de la situación variará.

Nota cautelar. Las técnicas de cambio de este capítulo del Blog son muy poderosas, y este poder viene, sobre todo, de la habilidad de la persona que las utilice. Un carpintero puede realizar muebles soberbios con herramientas de precisión, pero las mismas herramientas en manos de un aprendiz no darán los mismos resultados. De forma parecida, hace falta práctica y trabajo para obtener el mejor sonido de un excelente instrumento musical.

Recomendamos de forma especial que practique estas técnicas en un contexto seguro, como en un seminario de enseñanza de PNL, hasta que se sienta seguro y sus niveles de habilidad sean suficientemente elevados.

Las anclas deben:

  • Estar sincronizadas con el estado cuando está alcanzando el climax.
  • Ser únicas y distintivas.
  • Ser fáciles de repetir con exactitud.
  • Estar ligadas a un estado que está revivido clara y completamente.

Resumen del anclaje de estados de plenitud de recursos

  1. Identificar la situación en que usted quiere estar con más recursos.
  2. Identificar el recurso específico que quiere; por ejemplo, seguridad.
  3. Asegurarse de que el recurso es realmente apropiado preguntándose: «Si pudiera tener este recurso aquí, ¿lo escogería de verdad?». Si la respuesta es afirmativa, siga; si no, vaya de nuevo al número 2.
  4. Busque una situación de su vida en que ha tenido ese recurso, si por cuestiones de no recordar si lo haya tenido, puede escoger a una persona que conozca o un personaje que tenga dicho recurso.
  5. Elija las anclas que va a emplear en cada uno de los tres sistemas representativos principales; algo que vea, oiga y sienta.
  6. Cambie de lugar y, en su imaginación, trasládese totalmente a aquella experiencia del estado de plenitud de recursos. Reexperiméntela de nuevo. Cuando alcance el climax, cambie de estado (camine, tome agua, mire al techo, decir en voz alta su número telefónico o cualquier cosa que le distraiga de ese momento).
  7. Reexperimente el estado de recurso y, en cuanto llegue al climax, conecte las tres anclas. Manténgase en ese estado durante el tiempo que crea conveniente y cambie luego de estado (camine, tome agua, mire al techo, decir en voz alta su número telefónico o cualquier cosa que le distraiga de ese momento).
  8. Pruebe la asociación soltando las tres anclas y confirmando que de verdad va a ese estado deseado. Si no está satisfecho, vuelva al número 7.
  9. Identifique la señal que le hace ver que está en una situación problemática en la que quiere usar sus recursos. Esta señal le recordará que debe usar la señal.

Ahora puede usar estas anclas para alcanzar el estado de recursos cuando usted quiera. Recuerde que debe experimentar con ésta o con cualquier otra técnica de la PNL para ver en qué forma funciona mejor con usted. Mantenga su objetivo en mente (le hará sentirse con más recursos), y juegue con la técnica hasta que tenga éxito. Alguna personas ven que con sólo hacer gestos («disparando» el ancla kinestésica) tienen suficiente para rememorar el estado de recurso. Otras siguen utilizando las tres anclas.

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